🍴 Nuevas recetas fáciles cada semana

Pollo con verdolagas fácil, casero y lleno de sabor

Pollo con verdolagas

El pollo con verdolagas es un guisado mexicano sencillo, rendidor y lleno de sabor. Combina piezas de pollo tiernas con verdolagas frescas y una salsa de tomate verde ligeramente ácida y picante. El resultado es una comida reconfortante que puede servirse con arroz, frijoles y tortillas calientes.

Esta receta puede prepararse con pechuga, muslos, piernas o piezas mixtas de pollo. La clave está en limpiar cuidadosamente las verdolagas, cocinar la salsa antes de incorporar la carne y añadir las hojas durante la parte final para que conserven mejor su color y textura.

Aunque existen diferentes maneras de prepararlo, esta versión con salsa verde es práctica, casera y adecuada para cuatro personas. Puede estar lista en aproximadamente 50 minutos.

Tabla de Contenidos

Datos rápidos de la receta

Pollo con verdolagas
InformaciónDetalle
Tiempo de preparación20 minutos
Tiempo de cocción30 minutos
Tiempo total50 minutos
Porciones4 personas
DificultadFácil
Tipo de platoComida o cena
Tipo de cocinaMexicana
Método de cocciónCazuela
Ingredientes principalesPollo, verdolagas y tomate verde

¿Por qué preparar pollo con verdolagas?

Este guisado es una buena alternativa para disfrutar una comida casera con carne, verduras y una salsa sencilla.

  • Es una receta rendidora para toda la familia.
  • Puede prepararse con diferentes piezas de pollo.
  • Utiliza ingredientes comunes de la cocina mexicana.
  • Las verdolagas se cocinan rápidamente.
  • La salsa puede ajustarse con más o menos chile.
  • Puede acompañarse con arroz, frijoles o tortillas.
  • También permite agregar papas, nopales o calabacitas.
  • Puede prepararse con anticipación y recalentarse.

Ingredientes para cuatro personas

Para el pollo

  • 800 gramos de pollo en piezas o 600 gramos de pollo deshuesado.
  • ½ cucharadita de sal.
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida.
  • 1 cucharada de aceite vegetal.
  • ½ taza de caldo de pollo o agua.

Para la salsa verde

  • 500 gramos de tomates verdes, aproximadamente 8 medianos.
  • ¼ de cebolla blanca.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 o 2 chiles serranos, según el nivel de picante deseado.
  • ½ taza de agua para licuar.
  • ½ cucharadita de sal, o al gusto.
  • 1 cucharada de aceite vegetal.
Te puede interesar:  Pollo con acelgas fácil, jugoso y listo en 40 minutos

Para las verdolagas

  • 2 manojos grandes de verdolagas, aproximadamente 500 gramos.
  • ¼ de cebolla blanca, finamente picada.
  • 2 cucharadas de cilantro fresco, opcional.

Utensilios necesarios

  • Olla mediana.
  • Cazuela o sartén profundo con tapa.
  • Licuadora.
  • Tabla para cortar.
  • Cuchillo.
  • Colador.
  • Cuchara o espátula de cocina.
  • Recipiente amplio para lavar las verdolagas.

Cómo limpiar las verdolagas correctamente

Las verdolagas pueden acumular tierra entre las hojas y los tallos, por lo que deben limpiarse cuidadosamente antes de cocinarlas.

1. Retira las raíces

Corta y desecha las raíces, así como las partes inferiores demasiado gruesas, oscuras o dañadas.

Los tallos tiernos son comestibles y pueden utilizarse junto con las hojas.

2. Separa las partes marchitas

Revisa los manojos y retira hojas amarillas, tallos resecos o partes con apariencia viscosa.

Las verdolagas frescas deben presentar hojas verdes, pequeñas y firmes.

3. Lava en varias aguas

Coloca las verdolagas en un recipiente grande con suficiente agua limpia.

Muévelas suavemente con las manos y déjalas reposar durante uno o dos minutos para que la tierra baje al fondo.

Retira las verdolagas sin vaciar el agua sobre ellas. Repite el procedimiento hasta que el agua salga limpia.

4. Escurre correctamente

Colócalas en un colador y deja que pierdan el exceso de agua.

No es necesario secarlas completamente, pero evita incorporarlas demasiado mojadas, ya que podrían diluir la salsa.

Cómo hacer pollo con verdolagas paso a paso

1. Limpia y sazona el pollo

Retira el exceso de grasa o piel cuando sea necesario.

Si utilizas pechuga o muslos deshuesados, corta la carne en piezas medianas y de tamaño similar.

Sazona con sal y pimienta. Deja reposar durante cinco minutos mientras preparas los demás ingredientes.

2. Cuece los tomates verdes

Retira las cáscaras de los tomates y lávalos para eliminar la película pegajosa.

Colócalos en una olla junto con los chiles serranos. Cúbrelos con agua y cocina a fuego medio durante aproximadamente ocho minutos.

Los tomates estarán listos cuando cambien de un verde brillante a un tono más opaco y estén suaves, pero sin deshacerse.

3. Licúa la salsa

Escurre los tomates y colócalos en la licuadora.

Agrega la cebolla, el ajo, los chiles y media taza de agua o caldo.

Licúa hasta obtener una salsa uniforme. Puedes dejar una textura ligeramente rústica cuando prefieras apreciar pequeños trozos de los ingredientes.

4. Dora el pollo

Calienta una cucharada de aceite en una cazuela amplia a fuego medio-alto.

Agrega las piezas de pollo sin amontonarlas. Cuando sea necesario, dóralas en dos tandas.

Cocina durante tres o cuatro minutos por cada lado, hasta que la superficie adquiera un color ligeramente dorado.

El interior no necesita estar completamente cocido en este momento.

Retira el pollo y resérvalo en un plato.

5. Cocina la cebolla

En la misma cazuela, añade la cebolla finamente picada.

Cocina durante dos o tres minutos a fuego medio, moviéndola ocasionalmente, hasta que se suavice y se vea ligeramente transparente.

Cuando la cazuela esté demasiado seca, agrega una cucharadita adicional de aceite.

6. Fríe la salsa verde

Vierte cuidadosamente la salsa licuada sobre la cebolla.

Cocina a fuego medio durante ocho o diez minutos, moviendo ocasionalmente.

La salsa debe cambiar ligeramente de color, perder el sabor crudo y comenzar a espesar.

No omitas este paso, ya que cocinar la salsa ayuda a suavizar la acidez del tomate verde.

7. Regresa el pollo a la cazuela

Coloca nuevamente las piezas de pollo dentro de la salsa.

Añade media taza de caldo o agua y mezcla con cuidado.

Tapa la cazuela y cocina a fuego medio-bajo durante aproximadamente 12 minutos cuando utilices pollo deshuesado.

Las piezas con hueso pueden necesitar entre 18 y 25 minutos, dependiendo de su tamaño.

8. Revisa la cocción del pollo

Corta o revisa la pieza más gruesa.

El interior debe estar completamente cocido, sin partes rosadas. Los jugos deben verse claros y la carne debe sentirse tierna.

Cuando todavía esté crudo, continúa cocinando durante algunos minutos antes de agregar las verdolagas.

9. Incorpora las verdolagas

Agrega las verdolagas limpias y escurridas.

Te puede interesar:  Pollo con calabacitas fácil, jugoso y listo en 35 minutos

Puede parecer una cantidad abundante, pero las hojas reducirán considerablemente su volumen al cocinarse.

Mézclalas con la salsa, tapa la cazuela y cocina durante tres minutos.

10. Termina la cocción

Destapa y mezcla nuevamente para distribuir las verdolagas alrededor del pollo.

Cocina sin tapa durante cinco o seis minutos más.

Las hojas deben quedar suaves y los tallos tiernos, pero todavía visibles. Evita una cocción demasiado prolongada porque pueden perder color y textura.

11. Ajusta la consistencia

Cuando la salsa esté demasiado espesa, agrega una pequeña cantidad de caldo.

Si está muy líquida, cocina sin tapa durante algunos minutos hasta que se reduzca.

La salsa debe cubrir ligeramente el pollo y las verdolagas, pero el guisado no debe parecer una sopa.

12. Prueba y sirve

Prueba la salsa y ajusta la sal solamente cuando sea necesario.

Agrega cilantro fresco después de apagar el fuego, cuando decidas utilizarlo.

Deja reposar el guisado durante cinco minutos antes de servirlo con arroz, frijoles y tortillas calientes.

Cómo saber si el pollo con verdolagas quedó bien

El pollo debe estar completamente cocido y conservar una textura jugosa. La carne no debe presentar zonas rosadas ni sentirse seca o fibrosa.

Las verdolagas deben quedar suaves, verdes y bien integradas con la salsa. Los tallos tiernos pueden conservar una ligera firmeza, pero no deben sentirse duros.

La salsa verde debe tener una consistencia media. Debe cubrir la carne sin resultar demasiado líquida o espesa.

El sabor esperado combina la acidez ligera del tomate verde, el picante del chile, el gusto suave del pollo y la frescura característica de las verdolagas.

Consejos para que el pollo quede jugoso

Utiliza piezas de tamaño similar. Esto permite que todas terminen de cocinarse al mismo tiempo.

No cocines completamente el pollo durante el dorado. La carne terminará de cocinarse dentro de la salsa.

Evita llenar demasiado la cazuela. Las piezas amontonadas liberan agua y no se doran correctamente.

Usa muslos o piernas cuando prefieras más jugosidad. Estas piezas suelen resistir mejor una cocción prolongada.

Mantén el fuego medio-bajo después de agregar la salsa. Una ebullición demasiado intensa puede endurecer la carne.

Revisa la pieza más gruesa. El tiempo cambia según el corte y el tamaño.

Deja reposar el guisado antes de servir. Así la carne conserva mejor sus jugos.

Consejos para cocinar las verdolagas

Lávalas en varias aguas. Un solo enjuague puede no ser suficiente para retirar toda la tierra.

Conserva los tallos tiernos. Son comestibles y aportan textura al guisado.

Retira las partes gruesas o fibrosas. No se suavizan con la misma facilidad.

Agrégalas al final. Necesitan mucho menos tiempo de cocción que el pollo.

No las hiervas previamente. Pueden cocinarse directamente dentro de la salsa.

Evita cocinarlas demasiado. Una cocción prolongada puede oscurecerlas y deshacerlas.

No agregues demasiadas mojadas. El agua retenida puede volver líquida la salsa.

Errores frecuentes al preparar pollo con verdolagas

No lavar suficientemente las verdolagas

La tierra puede quedar atrapada entre los tallos y las hojas.

Lávalas en varias aguas y retíralas del recipiente en lugar de vaciar el agua sobre ellas.

Incorporar las verdolagas demasiado pronto

Las verdolagas se cocinan rápidamente.

Cuando se agregan desde el principio, pueden perder su color y convertirse en una mezcla demasiado blanda.

No cocinar la salsa verde

La salsa recién licuada puede conservar una acidez intensa y un sabor crudo.

Fríela durante varios minutos antes de regresar el pollo a la cazuela.

Cocinar completamente el pollo al dorarlo

El pollo continuará cocinándose dentro de la salsa.

Si queda listo desde el principio, puede resecarse durante el resto del procedimiento.

Agregar demasiado caldo

Los tomates y las verdolagas también liberan humedad.

Comienza con media taza y añade más solamente cuando sea necesario.

Utilizar una cazuela demasiado pequeña

Las verdolagas ocupan mucho espacio antes de reducir su volumen.

Usa una cazuela amplia para mezclarlas sin derramar la salsa.

Variaciones del pollo con verdolagas

Pollo con verdolagas en salsa roja

Sustituye los tomates verdes por cinco tomates rojos maduros.

Te puede interesar:  Pollo con flor de calabaza fácil y listo en 40 minutos

Ásalos o hiérvelos y licúalos con cebolla, ajo y chile. Cocina la salsa antes de agregar el pollo.

El resultado tendrá un sabor menos ácido y ligeramente más dulce.

Pollo con verdolagas y papas

Pela dos papas medianas y córtalas en cubos.

Cuécelas parcialmente y agrégalas a la salsa al mismo tiempo que el pollo.

Esta versión queda más abundante y rendidora.

Pollo con verdolagas y nopales

Agrega dos tazas de nopales cocidos y bien escurridos durante los últimos minutos.

Cocina hasta integrar los sabores y reducir cualquier exceso de líquido.

Pollo con verdolagas y calabacitas

Corta dos calabacitas en cubos medianos.

Agrégalas aproximadamente ocho minutos antes de incorporar las verdolagas para que queden tiernas sin deshacerse.

Pollo con verdolagas y chile guajillo

Hidrata dos chiles guajillos sin semillas y licúalos con tomate rojo, cebolla y ajo.

Cuela la salsa cuando quieras una consistencia más fina y cocínala antes de incorporar el pollo.

Pollo con verdolagas sin picante

Omite los chiles serranos y prepara la salsa únicamente con tomate verde, cebolla y ajo.

Puedes servir chile o salsa aparte para que cada persona ajuste el picante.

Pollo con verdolagas y cerdo

Sustituye el pollo por carne de cerdo en cubos.

La carne de cerdo necesita más tiempo de cocción, por lo que debe estar completamente tierna antes de añadir las verdolagas.

Sustituciones de ingredientes

Ingrediente originalSustitución posibleCambio en el resultado
Pollo en piezasPechuga deshuesadaMenor tiempo de cocción
Pechuga de polloMuslos deshuesadosMayor jugosidad
Verdolagas frescasEspinacasSabor y textura diferentes
Tomate verdeTomate rojoSalsa menos ácida
Chile serranoChile jalapeñoPicante más moderado
Caldo de polloAguaSabor más ligero
Cebolla blancaCebolla moradaSabor más intenso
CilantroEpazoteAroma más pronunciado

¿Se puede utilizar pollo cocido?

Sí. Puedes utilizar pollo hervido, asado o rostizado.

Prepara y cocina primero la salsa verde. Después agrega las verdolagas y espera a que se suavicen.

Incorpora el pollo deshebrado o cortado en trozos durante los últimos cinco minutos. Solo necesita calentarse e impregnarse con la salsa.

Evita cocinarlo durante demasiado tiempo porque puede resecarse.

¿Se pueden utilizar verdolagas congeladas?

Sí, aunque la textura final puede ser más suave.

Descongélalas y elimina el exceso de agua antes de agregarlas al guisado.

Como posiblemente ya estén parcialmente cocidas, incorpóralas durante los últimos tres o cuatro minutos.

¿Es necesario hervir las verdolagas?

No. Las verdolagas frescas pueden cocinarse directamente dentro de la salsa.

Solo necesitan entre cinco y ocho minutos para suavizarse. Hervirlas previamente puede hacer que pierdan color, sabor y textura.

¿Se comen los tallos de las verdolagas?

Sí, los tallos jóvenes y tiernos son comestibles.

Retira las raíces y las partes demasiado gruesas, duras o fibrosas. Puedes cortar los tallos largos para que sean más fáciles de servir.

Con qué acompañar el pollo con verdolagas

Arroz blanco

Su sabor suave permite apreciar la salsa verde y ayuda a absorber el caldo del guisado.

Arroz rojo

Combina bien con el pollo y convierte la preparación en una comida más abundante.

Frijoles de la olla

Los frijoles aportan una textura cremosa y complementan los sabores mexicanos del platillo.

Tortillas de maíz

Las tortillas calientes permiten formar tacos con el pollo, las verdolagas y la salsa.

Aguacate

Su textura cremosa ayuda a equilibrar la acidez y el picante de la salsa verde.

Queso fresco

Puede desmoronarse sobre el guisado para aportar un sabor ligeramente salado.

Papas cocidas

Las papas absorben la salsa y convierten el platillo en una preparación más rendidora.

Cómo conservar el pollo con verdolagas

Deja que el guisado pierda parte del calor antes de guardarlo, pero no lo mantengas durante periodos prolongados a temperatura ambiente.

Colócalo en un recipiente hermético y consérvalo en refrigeración. Procura consumirlo durante los siguientes tres días para mantener una mejor textura.

Para recalentarlo, utiliza una cazuela a fuego bajo. Agrega una pequeña cantidad de caldo o agua cuando la salsa esté demasiado espesa.

También puedes utilizar el microondas en intervalos de 45 segundos, mezclando entre cada uno.

Evita recalentar varias veces toda la preparación. Es preferible separar únicamente la porción que vas a consumir.

El guisado puede congelarse, aunque las verdolagas quedarán más suaves después de descongelarse. Divide en porciones y descongela dentro del refrigerador.

Información nutricional estimada

Los siguientes valores corresponden aproximadamente a una porción preparada con pechuga de pollo, sin arroz, tortillas ni otros acompañamientos.

NutrienteCantidad aproximada
Calorías300 kcal
Proteínas39 g
Carbohidratos12 g
Grasas11 g
Fibra4 g

Los valores pueden cambiar según la pieza de pollo, la cantidad de aceite y los ingredientes adicionales.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se limpian las verdolagas?

Retira las raíces y las hojas dañadas. Colócalas en un recipiente con agua, muévelas y sácalas con las manos para dejar la tierra en el fondo.

Repite el lavado hasta que el agua salga limpia.

¿Cuánto tiempo se cocinan las verdolagas?

Generalmente necesitan entre cinco y ocho minutos dentro de la salsa.

Deben quedar suaves, pero mantener visibles las hojas y los tallos tiernos.

¿Cómo evitar que el guisado quede aguado?

Escurre correctamente las verdolagas y no agregues demasiado caldo.

Termina la cocción sin tapa para permitir que el exceso de líquido se reduzca.

¿Cómo evitar que el pollo quede seco?

Dóralo solamente por fuera y termina la cocción dentro de la salsa.

También puedes utilizar muslos o piernas, que suelen conservar más jugosidad.

¿Puedo preparar la receta con pechuga?

Sí. Corta la pechuga en piezas medianas y reduce el tiempo de cocción para evitar que se reseque.

¿Cuántas verdolagas necesito para cuatro personas?

Dos manojos grandes, equivalentes a aproximadamente 500 gramos antes de limpiarlas, suelen ser suficientes.

Las hojas reducen mucho su volumen durante la cocción.

¿Puedo preparar pollo con verdolagas sin tomate verde?

Sí. Puedes utilizar salsa de tomate rojo, chile guajillo o una combinación de tomates rojos y verdes.

¿Puedo preparar el guisado desde la noche anterior?

Sí. Los sabores suelen integrarse mejor después del reposo.

Guárdalo refrigerado y recaliéntalo a fuego bajo con una pequeña cantidad de caldo cuando sea necesario.

Conclusión

El pollo con verdolagas es un guisado mexicano casero, rendidor y lleno de sabor que combina carne tierna con una salsa verde ligeramente ácida y picante. Puede prepararse con distintas piezas de pollo y acompañarse con arroz, frijoles o tortillas calientes.

Para conseguir un buen resultado, limpia las verdolagas en varias aguas, cocina la salsa antes de incorporar el pollo y agrega las hojas durante los últimos minutos. Así evitarás que pierdan completamente su color y textura. También puedes personalizar la receta con papas, nopales, calabacitas o una salsa roja. Es una comida práctica para compartir en familia y aprovechar ingredientes frescos de temporada.

Artículos relacionados