🍴 Nuevas recetas fáciles cada semana

Pollo con acelgas fácil, jugoso y listo en 40 minutos

Pollo con acelgas

El pollo con acelgas es una comida casera sencilla, económica y nutritiva que combina carne jugosa con una verdura de sabor suave. Las acelgas se cocinan con cebolla, ajo y tomate para formar un guisado ligero que puede servirse con arroz, frijoles, tortillas o puré de papa.

Esta receta puede estar lista en aproximadamente 40 minutos y permite utilizar pechuga o muslos deshuesados. La clave para conseguir un buen resultado consiste en dorar el pollo sin cocinarlo por completo, preparar primero los tallos de las acelgas y agregar las hojas durante los últimos minutos. Así se evita que la carne quede seca y que las verduras pierdan completamente su textura.

También puedes preparar una versión cremosa, agregar papa, queso, chile poblano o convertir el guisado en un relleno para tacos.

Tabla de Contenidos

Datos rápidos de la receta

Pollo con acelgas
InformaciónDetalle
Tiempo de preparación15 minutos
Tiempo de cocción25 minutos
Tiempo total40 minutos
Porciones4 personas
DificultadFácil
Tipo de platoComida o cena
Método de cocciónSartén o cazuela
Ingredientes principalesPollo y acelgas

¿Por qué preparar pollo con acelgas?

Esta receta es una opción práctica para preparar una comida casera con carne y verduras en una sola sartén.

  • Puede estar lista en aproximadamente 40 minutos.
  • Utiliza ingredientes económicos y fáciles de encontrar.
  • Permite aprovechar tanto las hojas como los tallos tiernos de las acelgas.
  • Puede prepararse con pechuga, muslo o pollo cocido.
  • Es fácil de adaptar con papa, queso, crema o chile poblano.
  • Puede acompañarse con arroz, frijoles, tortillas o pasta.
  • Produce varias porciones y puede guardarse para otra comida.

Ingredientes para cuatro personas

Para el pollo

  • 600 gramos de pechuga o muslo de pollo sin hueso.
  • ½ cucharadita de sal.
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida.
  • ½ cucharadita de paprika o pimentón dulce.
  • ½ cucharadita de ajo en polvo, opcional.
  • 1 cucharada de aceite vegetal.

Para el guisado de acelgas

  • 1 manojo grande de acelgas, aproximadamente 500 gramos.
  • ½ cebolla blanca, cortada en tiras o cubos.
  • 2 tomates medianos, cortados en cubos.
  • 2 dientes de ajo, finamente picados.
  • ½ chile serrano, finamente picado, opcional.
  • ½ taza de caldo de pollo o agua.
  • ½ cucharadita de orégano seco.
  • Sal al gusto.
  • Pimienta negra al gusto.
  • 2 cucharadas de cilantro o perejil picado, opcional.
  • 1 cucharadita adicional de aceite, cuando sea necesario.
Te puede interesar:  Huevo con pimiento morrón fácil y listo en 20 minutos

Utensilios necesarios

  • Sartén grande o cazuela amplia.
  • Tabla para cortar.
  • Cuchillo.
  • Colador.
  • Recipiente mediano.
  • Cuchara o espátula de cocina.
  • Tapa para la sartén.

Cómo hacer pollo con acelgas paso a paso

1. Lava correctamente las acelgas

Separa las hojas y lávalas una por una bajo el chorro de agua.

Presta especial atención a la zona cercana a los tallos, ya que puede acumular tierra o pequeños residuos.

Coloca las acelgas en un colador y deja que escurran. También puedes secarlas ligeramente con una servilleta limpia.

Es importante eliminar el exceso de agua para evitar que el guisado quede demasiado líquido.

2. Separa las hojas de los tallos

Corta la base más gruesa y dura de cada tallo.

Separa los tallos tiernos de las hojas, ya que necesitan más tiempo de cocción. Córtalos en trozos pequeños de aproximadamente un centímetro.

Apila las hojas y córtalas en tiras de dos o tres centímetros. No es necesario picarlas demasiado porque reducirán notablemente su volumen al cocinarse.

3. Corta y sazona el pollo

Corta el pollo en cubos o tiras de tamaño similar.

Colócalo en un recipiente y agrega sal, pimienta, paprika y ajo en polvo.

Mezcla hasta distribuir los condimentos por todas las piezas.

Deja reposar durante cinco minutos mientras terminas de preparar la cebolla, el tomate y el ajo.

4. Prepara las demás verduras

Corta la cebolla en tiras delgadas o cubos pequeños.

Pica finamente el ajo y el chile serrano cuando quieras una preparación picante.

Corta los tomates en cubos medianos. Cuando tengan demasiadas semillas o líquido, puedes retirar una parte para controlar la humedad del guisado.

5. Dora el pollo

Calienta una cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto.

Agrega el pollo y distribuye las piezas en una sola capa. Evita amontonarlas, ya que podrían liberar agua en lugar de dorarse.

Cocina durante dos o tres minutos sin mover demasiado. Voltea los trozos y cocina durante otros tres minutos.

El exterior debe quedar ligeramente dorado, pero el interior no necesita estar completamente cocido en esta etapa.

Retira el pollo y colócalo en un plato.

6. Cocina la cebolla y los tallos

En la misma sartén, agrega la cebolla y los tallos de acelga.

Cuando el fondo esté demasiado seco, incorpora una cucharadita adicional de aceite.

Cocina a fuego medio durante cuatro o cinco minutos, moviendo ocasionalmente.

Los tallos deben comenzar a suavizarse y la cebolla debe adquirir una apariencia ligeramente transparente.

Cuando utilices chile serrano, agrégalo durante este paso.

7. Incorpora el ajo y el tomate

Añade el ajo picado y cocina durante aproximadamente 30 segundos.

Muévelo constantemente para evitar que se queme y desarrolle un sabor amargo.

Agrega el tomate y cocina durante cuatro o cinco minutos. Debe suavizarse, liberar sus jugos y comenzar a formar una salsa rústica.

Puedes presionar algunos trozos con la espátula, pero no necesitas deshacerlos por completo.

8. Regresa el pollo a la sartén

Coloca nuevamente el pollo junto con los jugos que haya soltado en el plato.

Añade el caldo y el orégano. Mezcla hasta integrar todos los ingredientes.

Reduce el fuego a medio-bajo, tapa parcialmente la sartén y cocina durante cinco minutos.

9. Agrega las hojas de acelga

Incorpora las hojas cortadas en varias tandas cuando no quepan todas al mismo tiempo.

Mezcla cuidadosamente. Las hojas comenzarán a reducir su volumen en cuanto entren en contacto con el calor.

Tapa la sartén y cocina durante tres minutos.

Después, retira la tapa y mezcla nuevamente para distribuir las acelgas entre el pollo.

10. Termina la cocción

Cocina sin tapa durante cinco o seis minutos más.

Revisa una de las piezas más gruesas de pollo. El interior debe estar completamente cocido y no presentar partes rosadas.

Las hojas de acelga deben quedar suaves, mientras que los tallos pueden conservar una ligera firmeza.

Cuando haya demasiado líquido, aumenta ligeramente el fuego y cocina durante dos minutos adicionales.

11. Ajusta el sazón y sirve

Prueba el guisado y agrega más sal o pimienta solamente cuando sea necesario.

Incorpora cilantro o perejil después de apagar el fuego.

Te puede interesar:  Huevo con tomate verde fácil y sabroso en 20 minutos

Deja reposar durante tres minutos y sirve caliente con arroz, frijoles, tortillas o la guarnición que prefieras.

Cómo saber si el pollo con acelgas quedó bien

El pollo debe estar completamente cocido, pero conservar una textura jugosa. La superficie puede presentar un ligero dorado y el interior debe verse uniforme, sin zonas rosadas.

Las hojas de acelga deben quedar suaves y mezclarse con la salsa, pero todavía ser reconocibles. Los tallos deben estar tiernos y fáciles de cortar, sin sentirse fibrosos.

El tomate debe formar una salsa ligera que cubra parcialmente el pollo y las verduras. El guisado no debe quedar seco, pero tampoco tener la consistencia de una sopa.

El sabor debe combinar el dulzor suave de la cebolla, la acidez del tomate y el gusto ligeramente terroso de las acelgas.

Consejos para que el pollo quede jugoso

Corta piezas del mismo tamaño. Esto permite que todas se cocinen al mismo ritmo.

No cocines completamente el pollo al dorarlo. Terminará su cocción junto con la salsa y las acelgas.

Utiliza una sartén amplia. Las piezas amontonadas liberan agua y no consiguen un buen dorado.

No muevas constantemente la carne. Deja que permanezca en contacto con la superficie caliente durante algunos minutos.

Utiliza muslo deshuesado cuando prefieras más jugosidad. Su contenido de grasa es mayor que el de la pechuga.

No prolongues la cocción final. En cuanto el pollo esté cocido por dentro, evita dejarlo demasiado tiempo al fuego.

Deja reposar el guisado. Tres minutos son suficientes para que los jugos se distribuyan antes de servir.

Consejos para cocinar correctamente las acelgas

Lava cada hoja por separado. La tierra puede permanecer atrapada cerca de los tallos.

Separa las hojas de los tallos. Los tallos necesitan varios minutos adicionales de cocción.

Corta pequeños los tallos. Esto permite que se suavicen al mismo tiempo que la cebolla.

Escurre bien las hojas. Agregarlas demasiado mojadas puede volver líquido el guisado.

No incorpores las hojas desde el principio. Una cocción prolongada puede hacer que pierdan color y textura.

Cocina sin tapa al final. Esto ayuda a reducir el agua liberada por las acelgas.

No deseches todos los tallos. Las partes tiernas son comestibles y aportan textura.

Errores frecuentes al preparar pollo con acelgas

Agregar las hojas y los tallos al mismo tiempo

Los tallos necesitan más cocción que las hojas.

Cuando se incorporan juntos, las hojas pueden quedar demasiado blandas antes de que los tallos estén tiernos.

No escurrir las acelgas

Las hojas recién lavadas pueden retener bastante agua.

Déjalas escurrir correctamente antes de incorporarlas para evitar un guisado demasiado líquido.

Cocinar completamente el pollo al principio

El pollo continuará cocinándose con el tomate y las acelgas.

Si queda listo durante el dorado, puede terminar seco después de regresar a la sartén.

Utilizar demasiado caldo

Las acelgas y los tomates liberan líquido durante la cocción.

Comienza con media taza y agrega más solamente si la preparación se seca antes de que el pollo esté listo.

Mantener la sartén tapada durante toda la receta

La tapa retiene el vapor y puede producir una salsa demasiado líquida.

Cocina tapado durante algunos minutos y termina sin tapa para reducir la humedad.

Variaciones del pollo con acelgas

Pollo con acelgas y papa

Pela dos papas medianas y córtalas en cubos.

Cuécelas hasta que estén casi tiernas y agrégalas al guisado al mismo tiempo que regresas el pollo a la sartén.

Esta versión resulta más abundante y puede servirse sin otra guarnición.

Pollo con acelgas y queso

Cuando el guisado esté listo, agrega 100 gramos de queso Oaxaca, manchego o mozzarella.

Tapa la sartén durante uno o dos minutos para que el queso se derrita.

También puedes utilizar queso fresco o panela y añadirlo al momento de servir.

Pollo con acelgas en crema

Reduce el fuego cuando el pollo ya esté completamente cocido.

Agrega media taza de crema y mezcla suavemente. Cocina durante dos minutos sin permitir que hierva intensamente.

Puedes incorporar una cucharada de queso crema para obtener una salsa más espesa.

Pollo con acelgas y chile poblano

Asa dos chiles poblanos y retira la piel, las semillas y las venas.

Córtalos en tiras y agrégalos junto con las hojas de acelga.

Te puede interesar:  Pollo con flor de calabaza fácil y listo en 40 minutos

Esta versión tiene un sabor ligeramente ahumado y combina bien con crema o queso.

Pollo con acelgas y garbanzos

Agrega una taza de garbanzos cocidos y escurridos cuando regreses el pollo a la sartén.

La receta quedará más rendidora y tendrá una textura diferente.

Pollo con acelgas y champiñones

Corta una taza de champiñones en rebanadas.

Cocínalos después de la cebolla hasta que liberen su agua y comiencen a dorarse. Después agrega el ajo y el tomate.

Pollo con acelgas sin tomate

Omite los tomates y prepara el guisado con cebolla, ajo, caldo y acelgas.

Puedes agregar jugo de limón, paprika, comino o una pequeña cantidad de crema para reforzar el sabor.

Sustituciones de ingredientes

Ingrediente originalSustitución posibleCambio en el resultado
Pechuga de polloMuslo deshuesadoCarne más jugosa y sabor más intenso
AcelgasEspinacasMenor tiempo de cocción y textura más suave
Tomate frescoTomate trituradoSalsa más uniforme
Caldo de polloAguaSabor más ligero
Chile serranoChile jalapeñoPicante más moderado
Cebolla blancaCebolla moradaSabor ligeramente más intenso
Queso OaxacaQueso manchegoSabor más pronunciado
CilantroPerejilAroma más suave

¿Se puede utilizar pollo cocido?

Sí. Puedes utilizar pollo hervido, asado o rostizado.

Deshebra o corta la carne en trozos medianos. Prepara primero la cebolla, los tallos, el ajo, el tomate y las hojas de acelga.

Agrega el pollo cuando las acelgas estén casi listas y cocina solamente durante tres o cuatro minutos para calentarlo e integrar los sabores.

Evita una cocción prolongada porque la carne ya está cocida y puede resecarse.

¿Se pueden utilizar acelgas congeladas?

Sí. Descongela las acelgas y exprime cuidadosamente el exceso de agua.

Normalmente ya vienen cortadas y ligeramente cocidas, por lo que necesitan menos tiempo.

Agrégalas después de cocinar el tomate y saltéalas durante dos minutos antes de regresar el pollo a la sartén.

Es importante cocinar sin tapa para eliminar cualquier líquido acumulado.

¿Se pueden usar acelgas cocidas del día anterior?

Sí. Esta receta permite aprovechar acelgas previamente cocidas.

Escúrrelas y pícalas cuando sea necesario. Añádelas durante los últimos minutos, después de que el pollo haya terminado de cocinarse.

Solo necesitan calentarse e impregnarse con la salsa.

Con qué acompañar el pollo con acelgas

Arroz blanco

El arroz absorbe la salsa ligera del guisado y aporta una guarnición sencilla.

Arroz rojo

Su sabor combina con el tomate, la cebolla y el chile de la preparación.

Frijoles de la olla

Los frijoles aportan una textura cremosa y hacen que la comida sea más rendidora.

Tortillas de maíz

Las tortillas calientes permiten servir el pollo y las acelgas en forma de tacos.

Puré de papa

La textura cremosa del puré combina con la salsa y las verduras.

Pasta sencilla

Una pasta con ajo, mantequilla o aceite funciona como acompañamiento suave.

Ensalada fresca

La lechuga, el pepino, el tomate y el limón aportan frescura y contraste.

Cómo conservar el pollo con acelgas

Deja que el guisado pierda parte del calor antes de guardarlo, pero evita mantenerlo durante periodos prolongados a temperatura ambiente.

Coloca el pollo con acelgas en un recipiente hermético y consérvalo en refrigeración. Procura consumirlo durante los siguientes tres días para mantener una buena textura.

Para recalentarlo, utiliza una sartén a fuego bajo. Agrega una o dos cucharadas de caldo cuando la preparación esté demasiado seca.

También puedes utilizar el microondas en intervalos de 45 segundos, mezclando entre cada uno.

Evita recalentarlo durante demasiado tiempo porque el pollo puede resecarse y las acelgas pueden perder completamente su textura.

El guisado puede congelarse, aunque las acelgas quedarán más suaves después de descongelarse. Divide la preparación en porciones y descongélalas dentro del refrigerador.

Información nutricional estimada

Los siguientes valores corresponden aproximadamente a una porción preparada con pechuga de pollo y sin crema, queso, tortillas ni otras guarniciones.

NutrienteCantidad aproximada
Calorías305 kcal
Proteínas40 g
Carbohidratos11 g
Grasas12 g
Fibra4 g

Los valores pueden cambiar según el corte de pollo, la cantidad de aceite y los ingredientes adicionales.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario hervir las acelgas antes?

No. Las acelgas pueden cocinarse directamente en la sartén.

Solo debes separar los tallos, agregarlos primero y esperar a que las hojas reduzcan su volumen durante los últimos minutos.

¿Se pueden comer los tallos de las acelgas?

Sí, los tallos tiernos son comestibles.

Córtalos en trozos pequeños y cocínalos con la cebolla. Retira solamente las partes inferiores cuando sean demasiado gruesas o fibrosas.

¿Cómo evitar que el pollo con acelgas quede aguado?

Escurre bien las hojas y utiliza únicamente una pequeña cantidad de caldo.

Termina la cocción sin tapa para permitir que el exceso de líquido se evapore.

¿Cómo evitar que el pollo quede seco?

Dóralo solamente por fuera y termina de cocinarlo con la salsa.

Utiliza piezas del mismo tamaño y retira la sartén del fuego en cuanto el interior esté completamente cocido.

¿Puedo utilizar muslos de pollo?

Sí. Los muslos deshuesados conservan más jugosidad y funcionan muy bien en este guisado.

Córtalos en piezas medianas y sigue el mismo procedimiento.

¿Cuántas acelgas necesito para cuatro personas?

Un manojo grande de aproximadamente 500 gramos suele ser suficiente.

La cantidad parecerá abundante cuando está cruda, pero las hojas reducen mucho su volumen al cocinarse.

¿Puedo preparar la receta sin tomate?

Sí. Sustituye el tomate por un poco más de caldo y agrega limón, paprika, comino, chile poblano o crema para aportar sabor.

¿Puedo preparar el guisado desde la noche anterior?

Sí. Guárdalo refrigerado en un recipiente cerrado.

Recaliéntalo a fuego bajo con una pequeña cantidad de caldo para evitar que el pollo se seque.

Conclusión

El pollo con acelgas es una receta casera, económica y fácil de preparar que combina carne jugosa con una verdura suave y una salsa ligera de tomate. Puede estar lista en aproximadamente 40 minutos y es una excelente opción para una comida familiar o una cena sencilla.

Para obtener un buen resultado, dora el pollo solo por fuera, cocina primero los tallos y agrega las hojas durante los últimos minutos. También es importante escurrir correctamente las acelgas y evitar el exceso de caldo. Puedes personalizar el guisado con papa, queso, crema, chile poblano, garbanzos o champiñones. Sírvelo caliente con arroz, frijoles y tortillas para disfrutar una comida completa y rendidora.

Artículos relacionados